El mitón sigue siendo, con diferencia, el accesorio invernal más improbable. Nos hacemos una serie de preguntas importantes: ¿dónde han ido a parar las puntas de los dedos? Sin embargo, el mitón tiene un sentido y una función. Al dejar al aire libre la punta de los dedos, generalmente a la altura de dos falanges, permite continuar con una actividad manual al tiempo que protege de otro mal. Es con esta promesa que el mitón ha prosperado en numerosas categorías socioprofesionales sin relación entre sí y sobre todo entre su público principal: ¡los militares!
Méchanix, Kombat Tactical,...