Sumario:
Antiguo operador de las Fuerzas Especiales (FS) francesas (1er RPIMA), asesor militar (para clientes tan diversos y variados como Ubisoft, industriales para pruebas y retex sobre prototipos o incluso una sociedad de seguridad privada británica), socio de un complejo de tiro (Subtac) en los suburbios parisinos en Villebon-sur-Yvette, Alex tiene un horario muy ocupado.
Se apoya por tanto en 7 antiguos compañeros de su unidad a quienes confía las prestaciones de asesoramiento y formación que no está en condiciones de asegurar.
Acaba de regresar de Irlanda del Norte donde estuvo a cargo para una empresa farmacéutica de establecer checkpoints en 3 antenas sensibles (investigación, producción, distribución) y así impedir que personas infectadas penetraran en estos sitios con el riesgo de que contaminaran a empleados esenciales. Para esta misión, supo transferir su experiencia adquirida durante la persecución de terroristas en la búsqueda de síntomas en personas contaminadas por el Covid 19.
También está muy presente en Instagram (@alex_french_sas) con más de 14 000 seguidores y lives muy seguidos donde se toma el tiempo de responder a todas las preguntas que uno puede hacerse sobre las unidades de élite. El tono es relajado pero sabe ser serio cuando la situación lo exige (conmemorar a los muertos en operaciones o las fiestas nacionales). Siempre aceptar el desafío y tener éxito, ese es su objetivo.
Antiguo operador polivalente de las FS (grupo SAS1 de la primera compañía), instructor comando, monitor de tiro de combate, monitor C4 (cuerpo a cuerpo), especialista en explosivos, tirador ERYX (lanzamisiles), tirador Minimi (mini-ametralladora), piloto de VPS a alta velocidad (cursos de pilotaje), especialista en efracción suave, monitor SAS (monitor de las tácticas de combate SAS), guardaespaldas…
En misión: Jefe de equipo, responsable de explosivos, responsable de salud (formación de Socorrista de Combate 1 solamente pero se formó con el referente principal de su grupo SC2 que tenía el corazón puesto en compartir su experiencia y al que tuvo que reemplazar).
Después del BAC, mis padres, como todos los padres, querían que hiciera estudios así que comencé una clase preparatoria MATH SUP para ser ingeniero. No terminé el año. Fui al CIRFA donde deposité una solicitud para la infantería. Me orientaron hacia Saint-Maixent. Como pensaba ser tomado enseguida, lo dejé todo. Pero, no pasó así y me encontré teniendo que encontrar un trabajo esperando mi incorporación. Así que fui chofer-repartidor en Rungis durante casi 1 año. Continué mi preparación física y cuando fui llamado mi motivación estaba al máximo. Siempre veo lo positivo en toda situación. Haciendo mis entregas, con el plano de la región sobre las rodillas (no había GPS en la época), pude continuar perfeccionándome en topografía y reforcé mi capacidad de trabajar de manera autónoma.
En Saint-Maixent, termino 3º y solo hay 2 plazas para el 1er RPIMA. La primera es tomada por un amigo que hizo toda su formación conmigo. Y el que llega 2º no elige el 1er RPIMA porque no es apto debido a una mala vista así que soy tomado. Hay que saber que intentar entrar en las FS por Saint-Maixent o Saint-Cyr, es la ruleta rusa porque las plazas se juegan a algunas centésimas de punto.
Antes de comenzar la formación RAPAS (antigua denominación de la rama SAS), me envían al CT1 00 (Jefe de grupo de infantería) a Montpellier (en la época, hoy en Draguignan) para tener un poco más de conocimientos antes de atacar el CT1 RAPAS que es muy duro. También paso en este curso el Nivel 2 Comando del CNEC (Nivel 1 obtenido en Saint-Maixent). Termino 1º en las 2 pruebas. Luego ataco finalmente mi CT1 RAPAS en el regimiento y termino 2º, lo cual es muy raro para un sargento directo joven y sin experiencia.
Siempre me quedé en el mismo regimiento y el mismo grupo durante cerca de 10 años : el 1er grupo de la 1ª compañía (la SAS1 o SAS Kick Ass antiguamente la RAPAS Kick Ass). Había un súper espíritu de equipo, caracteres fuertes también pero que lograban trabajar juntos. No tenía ganas de cambiar de grupo porque me daba toda satisfacción. Además, teníamos esta suerte de tener misiones con bastantes operaciones reales. Participamos, por ejemplo, en una liberación de rehenes, conocimos situaciones de fuego, encontramos fábricas de IED (Improvised Explosive Device llamados de otra manera Artefactos Explosivos Improvisados, AEI, o Artefactos Explosivos de Circunstancia, AEC) y procedimos a varias misiones de protección cercana (todos estábamos formados en los 2 cursos del 1er RPIMA: curso SAS y protección cercana) en situaciones tensas con evacuación de VIP... Estuve en todos los teatros del ejército francés entre 2006 y 2015. Participé en total en 8 OPEX y estoy muy contento de la experiencia que tuve. Este trabajo te aporta una gran riqueza y madurez, te hace conocer gente increíble, viajar, sentirte útil siendo actor de la actualidad en lugar de quedarse con los brazos cruzados mirando las noticias.
Tengo un gran problema de lectura desde que soy niño. Entiendo muy bien lo que leo pero leo extremadamente lentamente. Es un problema real desde la escuela primaria, sobre todo en francés obviamente. No he podido, por consiguiente, leer nunca un solo libro de mi vida. Pierdo totalmente el hilo en cuanto hay más de algunas páginas. Ávido de aprender a pesar de todo, logro leer resúmenes, artículos, miro reportajes pero obtengo lo esencial de mis conocimientos de la transmisión oral. Esto fue obviamente un gran punto débil durante las fases de formación teórica.
También era muy malo en idiomas en la escuela, es por eso que terminé 3º en St Maixent y eso podría haberme costado mi plaza en el 1er RPIMA. Excepto que en mi trabajo, tuve que trabajar con ingleses, americanos, afganos, mauritanos, alemanes, polacos,... Mi aprendizaje fue doloroso pero finalmente entendía el interés y, hoy, hablo inglés con fluidez.
Tengo una mentalidad de ganador, lo cual es tanto una cualidad como un defecto. Tengo una muy gran confianza en mí mismo pero eso a veces me lleva a ponerme en peligro, a arriesgarlo todo y, en los negocios, a poner todo el dinero en la misma canasta. Cuidado con los excesos. La confianza en uno mismo permite tener la energía de intentar cosas, siempre superar los límites pero el riesgo es también que, a menudo, uno se encuentra un poco adelantado respecto a los demás, siempre se termina siendo un poco el líder de un grupo durante la formación y también se está más expuesto si uno se equivoca. Los errores se ven menos cuando uno está perdido en la masa. Mientras funciona, rinde y uno termina entre los primeros de la clasificación pero cuando no es el caso, se nota y ahí uno desciende a las profundidades. Y es muy agotador estar en responsabilidad durante las formaciones. Además, hay que tener cuidado de que la confianza en uno mismo no se convierta en arrogancia que terminaría por molestar a los cuadros y a los compañeros. Para mí, había empezado un poco mal en Saint-Maixent. No tenía familia en el ejército, no había hecho bachillerato militar y me costó adaptarme a la vida militar. La topografía era un dominio que dominaba, quizás incluso más que el instructor y quise hacer mi señor-sabelotodo, lo cual era la peor cosa que hacer. Tanto más que no lo hice para hacer avanzar al grupo sino para mostrar que sabía más que los demás. Me di cuenta y corregí eso enseguida pero ya me había tomado manía aunque no duró. Así que no se hace el listo durante una instrucción porque uno tiene todo que aprender. Y solo se hace una pregunta cuando se quiere escuchar la respuesta, no cuando se quiere mostrar que ya se la conoce. Es muy molesto para el instructor y va a causar problemas después.
Soy, a priori, un buen líder. Hay que ser el que siempre se ofrece como voluntario para sacrificarse por los otros, tomar las responsabilidades que nadie quiere tomar y no el pequeño jefe arrogante que hunde a los otros a su alrededor diciendo que él es el mejor. Hay que ser el líder que lleva a los otros hacia arriba y a partir de ese momento todo el mundo te sigue. Es realmente lo que me pasó durante mi formación.
Soy excelente en topografía porque, más joven, hacía carrera de orientación y senderismo en autonomía con amigos. Me siento muy cómodo con los mapas y siempre he tenido las mejores notas. Además, tu liderazgo es puesto a prueba si no eres bueno en topo. Si no sabes a dónde vas, nadie te sigue. Un momento clave en todas las formaciones es hacer marchas de noche y si la persona en quien más se confía para ir del punto A al punto B, en el menor tiempo posible y fatigándose menos, eres tú, entonces forzosamente te conviertes en un líder natural. Y es una gran fortaleza.
Soy pedagogo y también tengo facilidades para transmitir lo que sé. Cuando se va a pedir algo a su equipo que no es forzosamente fácil y/o que no hace forzosamente la unanimidad, hay que ser capaz de ser pedagogo y de ser convincente para explicar el porqué y el cómo. Es así como se obtiene la adhesión de su grupo. No soy el tipo de líder que exige las cosas. Soy el tipo de líder que hace que la gente se adhiera a sus ideas.
No tengo realmente ninguna falla física y estoy equilibrado psicológicamente. Tengo buen cardio, soy resistente, fuerte y rápido. Siempre he sido bastante musculoso y fornido pero eso nunca me ha impedido ser bueno en escalada, en carrera a pie o en natación. No soy excelente en ninguno de estos deportes pero no soy malo en ninguno.

Este trabajo, son enormes sacrificios. Tu vida personal es completamente diferente de la de alguien normal porque nunca estás ahí. Durante las formaciones, no estamos disponibles. Trabajamos toda la semana e incluso el fin de semana. No tenemos a menudo vacaciones o días feriados. Cuando somos operacionales, estamos desplegados 4 a 8 meses por año. Y cuando regresamos, tenemos 2 meses de vacaciones pero no necesariamente tenemos tiempo de tomarlas íntegramente. También hay que pasar nuevos cursos de calificación, entrenarse con su grupo y eso deja muy poco tiempo para la familia y los amigos otros que los que te haces en el regimiento. Y es muy duro. Tuve la suerte de tener una novia que me siguió durante toda mi carrera y que no me abandonó porque tenía una vida profesional plena. Aceptaba mis ausencias, me apoyó y me dio mucha estabilidad emocional. Hacemos un trabajo difícil, el medidor de moral ya está casi lleno y además, estamos confrontados a misiones donde vemos cosas que son duras. En el 1er RPIMA, 3 matrimonios de 4 fracasan con los problemas de custodia de niños que eso implica. Y no hablo de los que no encuentran pareja para seguirlos en esta vida particular.
Descubra la parte II de esta entrevista con Alex_French_SAS.