En Francia como en otros lugares, numerosos son los oficios relativos a los análisis de laboratorio y a las biotecnologías. En función de sus especificidades, estas profesiones pueden mantener vínculos más o menos directos con la industria química, farmacéutica, agroalimentaria o con el ámbito médico.
Sumario:
Los laboratoristas y técnicos de análisis médicos o biomédicos están encargados de realizar diferentes tipos de exámenes y muestras prescritos por un médico o un farmacéutico. Los analizan después con el objetivo de poner en evidencia una anomalía y de confirmar o descartar un diagnóstico, bajo la responsabilidad de un biólogo o de un jefe de laboratorio. Solo este último está habilitado para interpretar los resultados de los análisis. Los laboratoristas trabajan tanto en hospital, como en clínica o en laboratorios de análisis médicos privados, pero también en institutos de investigación o centros de transfusión. Deben dominar las herramientas de análisis y entregar un informe preciso de los resultados obtenidos.

Bajo la autoridad de un ingeniero, de un investigador o de un farmacéutico, el técnico químico o bioquímico está cualificado para efectuar experimentos en laboratorio y realizar dosificaciones. Debe nuevamente consignar el conjunto de sus resultados con precisión y puede operar tanto en un laboratorio de control como en un laboratorio de fabricación, o un laboratorio de investigación y de desarrollo, incluso en un taller de producción industrial. Las particularidades de su oficio pueden llevarlo a ejercer no solamente en el marco de la industria química y farmacéutica, sino también en la agroalimentaria, los cosméticos, la metalurgia, el automóvil, la aeronáutica, etc. En el ámbito de la industria, un técnico de laboratorio de control de fabricación está ahí para realizar análisis con el fin de evaluar la calidad de los productos respetando la reglamentación y las normas de higiene y seguridad.

Los responsables de laboratorio, también llamados responsables de análisis, se encargan de repartir las tareas dentro de los equipos velando por respetar los imperativos (plazos, costos, etc). Aseguran la gestión y el control del material, hacen aplicar las medidas de higiene y seguridad y tratan también las cuestiones administrativas. El responsable de laboratorio debe distinguirse del responsable de calidad que asegura la trazabilidad y la calidad de los productos, comunica sobre las medidas de higiene y seguridad y redacta los procedimientos de funcionamiento. Este último es secundado por un animador de servicio de calidad.

Finalmente, los técnicos en metrología no están directamente confrontados con los pacientes. Su misión es asegurar el buen funcionamiento de los aparatos y las máquinas utilizadas controlando minuciosamente sus ajustes. También deben verificar las conformidades funcionales del entorno de trabajo.
Todos estos profesionales de laboratorio están llamados a utilizar material de alta precisión y deben imperativamente hacer gala de rigor y minuciosidad dadas las responsabilidades que son las suyas. También están regularmente expuestos a materias químicas o productos que pueden representar riesgos, como muestras contaminadas. Por eso deben vestir un equipo y una vestimenta de trabajo perfectamente adaptados, y conocer bien las reglamentaciones aplicadas en su ámbito específico.

Los técnicos de laboratorio tienen en común el uso de una bata de trabajo, generalmente de color azul o blanco. Marcas como SNV Pro se han especializado en este tipo de equipo y proponen tanto modelos de batas blancas de manga corta como batas azules de manga larga con botones de presión. Según su ámbito de especialidad, los profesionales de laboratorio pueden verse también obligados a llevar equipos de protección individual (EPI) como gafas de protección. Las hay de todas clases: viseras y gafas de protección anti-UV con normas EN 166 y EN 170, gafas X-Fit Pro resistentes a los arañazos y a los productos químicos, o gafas de trabajo Lite Safety PW14 con revestimiento antivaho.
En materia de guantes de protección, se recomendarán especialmente los guantes Nitrosafe resistentes al contacto de productos químicos tales como el metanol, el ácido sulfúrico, el ácido nítrico o el amoníaco. Fabricantes como Coverguard, Uvex Safety o incluso Portwest proponen cada día nuevos modelos de accesorios de seguridad para la industria o lo médico.