Los agentes de seguridad son muy a menudo solicitados en diciembre, para vigilar las animaciones relativas a las Fiestas de fin de año. Mercado de Navidad, desfiles, espectáculos... numerosos eventos reúnen a las familias en lugares públicos, o en salas de espectáculos. Las fuerzas del orden o agentes de seguridad privada tienen entonces la misión de proteger a los participantes de un eventual ataque, filtrar la entrada o encuadrar los desbordamientos y así evitar movimientos de multitud. Todas estas intervenciones se hacen en el exterior, en condiciones climáticas desfavorables: frío, intemperie, noche. La elección de ropa polar o de una chaqueta softshell resulta entonces estratégica, para soportar las bajas temperaturas y las precipitaciones. Pero los agentes de seguridad también pueden verse obligados a hacer controles nocturnos. Será entonces indispensable tener ropa reflectante y lámparas adecuadas.
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La vigilancia de lugares públicos o de la entrada de ciertos edificios requiere permanecer inmóvil durante largas horas. Las temperaturas características de los meses de invierno acentúan la dificultad del ejercicio, ya que el frío puede poner a prueba los organismos. Los gendarmes, policías, agentes de seguridad e incluso militares pueden estar acostumbrados, pero deben ser vigilantes con su equipo para cumplir su misión de seguridad en las mejores condiciones. Sabemos por ejemplo que por debajo de 5 grados, una posición de pie inmóvil puede tener efectos sobre la salud y el rendimiento: fatiga, entumecimiento, pérdida de destreza. Como la cabeza y las manos se enfrían primero, las grandes marcas de ropa de seguridad proponen gorros, cuellos de polar o ropa interior técnica de thermolite que protegen del frío mientras evacuan la transpiración. Para mantenerse operativos, los policías o gendarmes pueden contar con guantes de calidad a la vez flexibles y cálidos.

Como todo el mundo sabe, es preferible superponer varias capas de ropa para afrontar el frío. Desde los Agentes de Seguridad de la Vía Pública que aseguran la fluidez de la circulación peatonal hasta los militares movilizados en el marco del plan vigipirate, pasando por los policías y gendarmes, todos los responsables de seguridad conocen el interés de llevar ropa interior térmica de alto rendimiento para mantener el calor corporal y regular la transpiración. Una chaqueta cálida e impermeable es por supuesto un elemento clave de un uniforme de intervención invernal. ¡Finalmente, nunca hay que descuidar los pies! Unos calcetines especialmente diseñados para el invierno permiten mantener los pies secos y calientes durante todo el día o la noche.
